Prácticas que previenen la llegada, crecimiento y desarrollo de malezas. 

¿Por qué el barbecho es una técnica beneficiosa para todo tipo de cultivos? La respuesta es simple: Al dejar descansar la tierra, se permite que ésta recupere materia orgánica y humedad. Cuando se realiza un barbecho labrado, además de aumentar la fertilidad del suelo, se puede mejorar considerablemente el control de malezas. De no ser combatidas en tiempo y forma, las malezas afectan el crecimiento y desarrollo de la siembra, impactando en el rinde de la cosecha siguiente. Además, estas especies consumen agua y nutrientes, evitando que el suelo se recupere.

Luego de cada cosecha, es necesario realizar monitoreos para identificar las malezas que se encuentran emergiendo ya que, al levantar el cultivo, se elimina la competencia y se aceleran la expansión y crecimiento de malezas que consumen los recursos que queremos preservar. Otro factor importante es conocer la historia del lote y las malezas que generalmente suelen encontrarse, ya que éstas permanecerán en el banco de semillas. 

Para seleccionar los herbicidas a utilizar, es necesario prestar atención al tipo, distribución, abundancia y composición de la comunidad de malezas, teniendo en cuenta su ciclo de crecimiento y su agresividad, además de las condiciones climáticas en el momento de la pulverización. 

Identificadas las malezas y sus características, los controles más efectivos serán los que se realicen cuando las plantas sean pequeñas y estén en su etapa más activa de crecimiento.

Estos controles deben implementarse cuidando que la aplicación:

  • Tenga una correcta distribución de gotas.
  • Logre una buena adherencia.
  • Que los fitosanitarios no pierdan su potencia por las condiciones iniciales del agua utilizada.

Para combatir malezas altamente tolerantes, recomendamos el uso de Hammer SMax, que además de potenciar los efectos del herbicida y translocarlo a los puntos específicos de acción, funciona como coadyuvante, corrector de pH y secuestrante de cationes.