La importancia de protegernos para evitar accidentes.
La utilización de productos agroquímicos, como la de cualquier sustancia química o biológica, puede implicar riesgos si no se realiza de manera responsable. Para cuidar la salud y seguridad del aplicador, es fundamental el uso de un Equipo de Protección Personal (EPP).
Actualmente existen múltiples opciones para la protección del trabajador agrícola, la elección de las mismas estará en función del producto que se vaya a utilizar. Para esto es necesario solicitar información al proveedor y leer atentamente las indicaciones y fichas de seguridad del producto. Es importante que el trabajador esté protegido en todo momento, desde la carga y descarga, preparación del caldo, aplicación; hasta durante el ingreso a un campo recién asperjado.
Elementos del EPP:

  • Mameluco: Debe brindar protección y a la vez comodidad, permitir al trabajador moverse sin limitaciones. Es necesario que cubra brazos y piernas por completo y que su material sea impermeable o repelente al agua, para evitar el contacto dérmico con el producto.
  • Delantal: Debe cubrir todo el frente y los costados del cuerpo, desde el cuello hasta las rodillas. Protege torso, zona pelviana y muslos. Puede ser de PVC, caucho, nitrilo o neoprene; también existen desechables de polietileno. Es imprescindible en operaciones de carga y descarga de fitosanitarios, preparación de las mezclas y limpieza de equipos. La importancia de proteger estas zonas radica en que son aquellas en que los trabajadores apoyan los envases al manipular cargas pesadas.
  • Guantes: Las manos del trabajador deben estar siempre protegidas, ya que son las que tienen la máxima exposición a los agroquímicos. Los guantes pueden ser de PVC, nitrilo, acrilonitrilo o neoprene. Es importante que sean largos para cubrir la mayor superficie posible.
  • Gorro o capucha: Protegen la zona de la cabeza o cuello y cabeza, respectivamente, ante un posible contacto con el producto. Deben ser impermeables y, en el caso de los gorros, de ala ancha.
  • Gafas o antiparras: Algunas capuchas suelen incluir protección para los ojos, en caso de no ser así, es necesario utilizar antiparras. Las mismas pueden ser de acetato y PVC, deben ser herméticas y permitir un amplio campo de visión.
  • Máscaras respiratorias: Se utilizan sobre todo al manipular polvos o productos que pueden volatilizarse, o en aplicaciones bajo cubierta donde el ambiente no es ventilado. Poseen filtros especiales para proteger las vías respiratorias, los que deben ser reemplazados periódicamente.
  • Botas: Los pies son una de las zonas con mayor irrigación en nuestro cuerpo, por lo que el producto podría ingresar velozmente al torrente sanguíneo del trabajador si toma contacto en este punto. Es fundamental que sean impermeables, sobre todo sus suelas. Pueden ser de goma o plástico. Deben ir colocadas debajo del pantalón para evitar escurrimientos de derrames o salpicaduras.

Para su correcto funcionamiento, todos los elementos del EPP deben ser limpiados luego de cada uso. Es importante guardarlos en un lugar separado y no lavarlos con otras prendas de uso cotidiano.
Mantener la seguridad en nuestro trabajo es fundamental y es una de las razones por las que le damos suma importancia al asesoramiento personalizado. Ante la duda, podés consultar a nuestros especialistas sobre las medidas necesarias a tomar según el producto que vayas a utilizar y las características particulares de la aplicación.